Texto publicado originalmente en abril de 2013 en el blog de La Sirena, (cuando todavía colaboraba con dicho blog).

Una de las claves de toda dieta sana es priorizar el consumo de alimentos de origen vegetal. De entre dichos alimentos, sin embargo, hay algunos que, en personas no habituadas, pueden generar ciertos malestares digestivos (hinchazón, ruidos, dolor) y, sobre todo, gases. Son, fundamentalmente, las legumbres, los cereales integrales y ciertas hortalizas. El presente texto recoge unos pocos consejos al respecto.

Si tomamos muy pocos cereales integrales (pan, arroz, pasta), frutos secos, frutas legumbres u otros alimentos ricos en fibra dietética, y pasamos a hacerlo de manera relativamente súbita, puede que nuestro intestino se resienta. Eso no significa que dichos alimentos sean desaconsejables (es justo lo contrario), sino que está sucediendo lo que pasaría si empezáramos a caminar descalzos: como la piel de nuestros pies no está acostumbrada, se resentiría al principio. Pero millones de personas caminan descalzas cada día, es decir, se puede caminar descalzo (otra cosa es que sea recomendable).

Si es tu caso el anterior, significa que las molestias digestivas ocurren porque tu flora intestinal no está acostumbrada a tomar esa dosis de fibra. Pero debería estarlo. Así que si notas hinchazón abdominal o muchos gases, aumenta progresivamente tu consumo de estos alimentos en vez de hacerlo de un día para el otro. Ten presente, en cualquier caso, que estos síntomas son normales, y transitorios, pero también deseables, porque son la prueba de que estás tomando el camino correcto. En un interesante documento de la Universidad de Harvard leemos que, según cálculos del Colegio Americano de Gastroenterología, una prueba de salud intestinal es emitir de 10 a 20 gases al día.

En cualquier caso, estos “trucos”, adaptados de recomendaciones de la Universidad de Harvard, es posible que te sean útiles si quieres evitar los molestos gases intestinales que pueden acompañar a la ingesta excesiva de determinados alimentos:

  1. Cocina bien las legumbres. Si las hierves abundantemente y dejas que reposen una hora en el agua de cocción no producirán tanto gas en tu intestino.
  2. Distribuye tus ingestas. Es mejor que dividas tus comidas en seis veces al día que en dos. Tu intestino agradecerá que la fibra le llegue poco a poco.
  3. Mastica bien los alimentos. Comer deprisa y de forma precipitada aumenta el trabajo que tiene que hacer tu intestino y aumenta el aire que tragas (y que puede llegar a tu intestino, por increíble que parezca).
  4. Bebe agua. Esto es necesario porque la fibra absorbe mucha agua en el proceso digestivo.
  5. Las sustancias responsables del mal olor de los gases se encuentran, sobre todo, en huevos, carne y coliflor.
  6. Las bebidas carbonatadas, como los refrescos o la cerveza, también contribuyen al exceso de gas. ¡Otra razón más para beber agua!
  7. Pide ayuda para dejar de fumar. Los fumadores tragan bastante aire por culpa de este hábito. Hay quien dice que las campañas anti-tabaco tendrían más éxito si mostrasen el efecto de fumar sobre la flatulencia en lugar de sobre la mortalidad.

Es importante que tengas en cuenta, también, que ingerir pastillas con fibra dietética, alimentos enriquecidos con salvado o productos tipo “All Bran”, puede incrementar las molestias.

Por último, si las molestias digestivas son muy incapacitantes, lo más recomendable es que acudas al médico, quien quizá te derive, tras su valoración, a un nutricionista.

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