“Mis (descabelladas) recetas anticáncer”, en “El Escéptico”.

Nota 1: este texto complementa la ponencia que impartí en el foro “Terapias peligrosas” (ponencia disponible en este enlace: www.goo.gl/dXFuH2), y aparece publicado en el número 47 de la revista El Escéptico (Cita: Basulto J. Mis (descabelladas) recetas anticancer (en “Terapias peligrosas. Parasitando la salud). El escéptico. 2017;47:42-43. En: www.escepticos.es/repositorio/elesceptico/numeros_pdf/EE_47.pdf).
Nota 2: tienen la ponencia debajo de estas líneas.

 

 

Cuanto más éxito tiene un libro que divulga conceptos erróneos relacionados con la salud, mayor es el peligro de que se produzca un daño poblacional, especialmente en grupos vulnerables (1). Es lo que puede suceder, sin duda, al seguir las descabelladas propuestas (más adelante hablamos de algunas de ellas) que aparecen en el best-seller “Mis recetas anticáncer”.

El libro está escrito por una médico denominada Odile Fernández, quien sobrevivió a un cáncer. Lo hizo gracias a los avances médicos, pero ella no duda en atribuirse el mérito a sí misma (2). Antes de valorar el libro es conveniente entrar en la página web de la autora, donde leemos una entrada titulada “Allan Taylor,un abuelo de 78 años se cura de un cáncer terminal solo con una dieta anticáncer”(3). Se trata de una afirmación peligrosa y rotundamente falsa, que nos da una idea del rigor científico de una persona que pretende que sigamos sus “recetas anticáncer” para hacer frente a esta enfermedad.

Fomentar un método “anticáncer” es engañoso, pero además vulnera el Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, que prohíbe “cualquier clase de publicidad o promociones (directas o indirectas, masivas o individualizadas), de métodos con pretendida finalidad sanitaria […] que se destinen a la prevención, tratamiento o curación de enfermedades transmisibles, cáncer y otras enfermedades tumorales […]”(4). El Real Decreto se vulnera tanto en el interior del libro (“Métodos anticáncer para consumir los alimentos”, página 357) como en su contraportada, donde leemos “[…] tú puedes tomar un papel activo en la prevención y en la curación de una enfermedad que, a día de hoy, alcanza las proporciones de epidemia”. Esta última frase, además, vulnera otro apartado del citado Real Decreto, que prohíbe proporcionar “seguridades de alivio o curación cierta”.

Que las propuestas del libro son descabelladas (fuera de orden, concierto o razón, según la RAE) es algo que se puede comprobar simplemente leyendo su índice, donde encontramos la referencia a capítulos como los siguientes: “el ajo: el ‘curalotodo’” (página 248), “Las algas, la quimioterapia del mar” (p. 252), “Las setas invitan a nuestro cuerpo a eliminar el cáncer” (p. 261), “El jengibre: la raíz que acaba con el cáncer” (p. 301), “La leche materna: el alimento perfecto que mata las células cancerosas” (p. 306). En todo caso, en las páginas 217 a 219 hallamos afirmaciones no ya descabelladas, sino directamente abominables:

“¿Cómo convertir a nuestra agua en sanadora? […] Emoto afirma que el agua puede curarnos (y también enfermarnos), para ello sólo tenemos que transmitirle esa intención. ¿Y cómo podemos hacerlo? Compra una botella de cristal transparente, vierte en ella tu agua filtrada o mineral y con un bolígrafo permanente escribe en la botella tu mensaje positivo y sanador. […] Después deja tu botella al sol para que se vitalice, pierda el cloro y reciba toda la energía lumínica de nuestro gran astro. Y ya tienes lista tu agua sanadora. […] ¿Has visto qué medicina más barata e inocua? Efectos secundarios, cero. Efectos positivos…, inimaginables, no hay límites. El límite lo pones tú y tus pensamientos”.

Dejando de lado los peligros de que un paciente con cáncer tome agua sin cloro, y dejando de lado la frustración y culpabilidad que pueden generar las anteriores afirmaciones, es necesario citar aquí una conocida frase de David Hume: “Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias”. Porque no existe ninguna clase de prueba científica, ni ordinaria ni extraordinaria, que sustente tales barbaridades (5,6).

La autora repite una y otra vez su experiencia, como que acudió a una dieta vegana baja en calorías para hacer frente a la enfermedad, algo que desaconseja un reciente consenso (7). Una dieta vegana puede ser compatible con el tratamiento de un cáncer en pacientes que ya siguen esta dieta, tal y como reconoce el National Cancer Institute (8), pero es crucial que, como cualquier otra dieta, esté bien planificada para asegurar, sobre todo, una suficiente cantidad de calorías y proteínas).

En cuanto a la experiencia de la autora, no debemos olvidar que, parafraseando al Dr. Richard Doll, uno de los epidemiólogos más importantes del siglo XX, “Los tratamientos médicos que surgen de la propia experiencia suelen tener ‘efectos variables’ e ineficaces” (9).

El libro no se conforma con dar falsas expectativas con respecto al papel de la dieta en el cáncer, también se atreve con las “terapias naturales”, del todo desaconsejables para abordar esta enfermedad (10-13). Un ejemplo lo tenemos en la página 420: “Reiki, terapias energéticas y su efecto sanador sobre los pacientes con cáncer”. No hallamos ni una sola prueba científica de la supuesta capacidad de “sanar” el cáncer mediante estas terapias (5). Es más, en palabras del reputado experto Edzard Ernst, los pacientes con cáncer que utilizan “terapias alternativas” mueren antes (11).

Es momento de citar algunos de los riesgos que acompañan a este libro o a otros similares: rechazar o postergar un tratamiento eficaz para el cáncer, generar una falsa sensación de seguridad, exacerbar los sentimientos de superación, fomentar un descrédito de la medicina tradicional, generar efectos adversos, provocar interacciones indeseadas, promover dietas desequilibradas y hacer perder tiempo, dinero y esperanzas (14)

En suma: afirmar, o incluso sugerir, que existe un planteamiento dietético que puede curar el cáncer es falaz, es antiético y, sobre todo, es peligroso.

Nota: Muy agradecido a la nutricionista Maria Manera por la revisión de este texto. Última revisión: 2 de agosto de 2018.

Referencias:

1.- Basulto J, Manera M, Baladia E, Miserachs M, Rodríguez VM, Mielgo-Ayuso J, Amigó P, Blanquer M, Babio N, Revenga J, Costa A, Lucena-Lara M, Blanco E, Pardos C (Autores), Sauló A, Sotos M, Roca A (Revisores). ¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? Noviembre de 2012 (actualizado: 12 diciembre de 2012). [Monografía en Internet]. Disponible en: www.fedn.es/docs/grep/docs/dietas_milagro.pdf

2.- Fernández O. “Mi cura del cáncer fue un milagro muy currado”. Entrevista en Smoda de El País. 14 de octubre de 2013. Mis recetas anticáncer (blog). En línea: http://www.misrecetasanticancer.com/2013/10/mi-cura-del-cancer-fue-un-milagro-muy.html

3.- Fernández O. Allan Taylor,un abuelo de 78 años se cura de un cáncer terminal solo con una dieta anticáncer. 21 de septiembre de 2012. Mis recetas anticáncer (blog). En línea: http://www.misrecetasanticancer.com/2012/09/allan-taylorun-abuelo-de-78-anos-se.html. Nota: acabo de comprobar que poco después de mi intervención en el evento “Terapias Peligrosas: parasitando la salud”, en el que hice alusión a este texto, la autora lo retiró de su página web. En todo caso, se puede consultar en este enlace: https://web.archive.org/web/20160731160659/http://www.misrecetasanticancer.com/2012/09/allan-taylorun-abuelo-de-78-anos-se.html

4.- Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria.

5.- Ernst E. Patient education: Complementary and alternative medicine treatments (CAM) for cancer (Beyond the Basics). UpToDate. 5 de mayo de 2016. En línea: https://www.uptodate.com/contents/complementary-and-alternative-medicine-treatments-cam-for-cancer-beyond-the-basics

6.- Ernst E Integrative medicine: more than the promotion of unproven treatments? Med J Aust. 2016 Mar 21;204(5):174-174e1.

7.- Caccialanza R, Pedrazzoli P, Cereda E, Gavazzi C, Pinto C, Paccagnella A, et al. Nutritional Support in Cancer Patients: A Position Paper from the Italian Society of Medical Oncology (AIOM) and the Italian Society of Artificial Nutrition and Metabolism (SINPE). J Cancer. 2016 Jan 1;7(2):131-5.

8.- National Cancer Institute. Nutrition in Cancer Care. Health Professional Version. 17 de noviembre de 2017. En línea: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK65854/

9.- Doherty S. History of evidence-based medicine. Oranges, chloride of lime and leeches: barriers to teaching old dogs new tricks. Emerg Med Australas. 2005;17:314-21.

10.- Basulto J. Cáncer y terapias alternativas, conceptos antagónicos. 3 de junio de 2015. Espacio Abierto. En línea: http://psicologiaynutricion.es/?p=985

11.- Ernst E. Cancer patients who use alternative medicine die sooner. 18 de abril de 2013. Edzard Ernst (Blog). En línea: http://edzardernst.com/2013/04/cancer-patients-who-use-alternative-medicine-die-sooner/

12- Yun YH1, Lee MK, Park SM, Kim YA, Lee WJ, Lee KS, et al. Effect of complementary and alternative medicine on the survival and health-related quality of life among terminally ill cancer patients: a prospective cohort study. Ann Oncol. 2013 Feb;24(2):489-94. doi: 10.1093/annonc/mds469. Epub 2012 Oct 30.

13.- Risberg T, Vickers A, Bremnes RM, Wist EA, Kaasa S, Cassileth BR. Does use of alternative medicine predict survival from cancer? Eur J Cancer. 2003 Feb;39(3):372-7.

14.- Basulto J. ¿Existe una dieta para curar el cáncer? 13 de agosto de 2013. Consumer. En línea: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2013/08/13/217613.php

 

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