Llámenme psicótico, pero últimamente veo azúcar por todas partes. Aunque la verdad es que tomamos una cantidad media de azúcar que pone los pelos de punta a cualquier nutricionista que se precie, según detallé en un breve texto titulado “Los españoles tomamos cada día, de media, 111,2 gramos de azúcar”. Así que creo que tengo motivos para no acudir a un psiquiatra a que trate mi azucarada obsesión. Al menos de momento.

En el texto recién citado enumeré unos cuantos escritos en los que, entre otras cosas, comprobarán que buena parte del azúcar que consumimos no lo añadimos nosotros mismos, sino que se esconde en alimentos y bebidas (recuerde: no beba coca-cola),

Todo esto viene a que ayer me dio por mirar de cerca la “Crema de vinagre balsámico de Modena”. Como ven en la foto adjunta (abajo), me he quedado patidifuso al revisar la etiqueta de la que tenía más mano, la de Hacendado: el 40% de su peso es azúcar. Y olé.

Ya, ya sé que si uno se pone una pequeña cantidad no habrá problema. Pero también sé que es un producto que buena parte de la población cree que es sano cual manzano, por lo que es muy probable que lo tome en una elevada cantidad. Les aseguro que mucha gente se toma ensaladas que llevan unos pocos gramos de lechuga y unos muchos gramazos de esta dulcísima crema, de ahí que haya creído importante dedicarle la cuarta entrega de la serie #CaraQuePonemosL@sNutricionistasCuando (las tres anteriores aquí, aquí y aquí).

 

cremavinagre