Si crees que los vegetarianos son una panda de iluminados y que dejar de comer carne nos convertirá en zombis malnutridos, “Vegetarianos con ciencia”, de Lucía Martínez Argüelles (@Dimequecomes) es tu libro. También lo es si consideras que el vegetarianismo “sana a los enfermos y expulsa los demonios”, o que basta con dejar de consumir ternera para presumir de vegetariano. Tienes una foto de Lucía debajo de estas líneas. No parece tener superpoderes, pero tampoco la veo yo muy desnutrida, la verdad. Si haces clic encima de la foto irás directo a su blog.

Lucia color-revBea

Pero este libro, que cuenta con un inteligente prólogo a cargo de Aitor Sánchez (@Midietacojea), es recomendable para un público muchísimo más amplio. Sobre todo, claro está, para cualquier persona que sea (o crea ser…) vegetariana, dado que tanto Lucía como Aitor son dos renombrados dietistas-nutricionistas. Pero creo que vale la pena que lo lea todo ser humano al que le preocupe un poco su salud, el medio ambiente, la ética o la economía, ya que todos estos aspectos están relacionados, de alguna manera, con este patrón de alimentación. Encontramos la prueba en la cita que ha escogido Lucía para encabezar el capítulo 1 de su libro: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Frase del gran e inmortal Eduardo Galeano.

 

En el libro encontrarás nutrientes, sí (como la vitamina B12, que Lucía aborda con maestría), pero encontrarán también falsas creencias destruidas, mitos dietéticos enterrados y muchas razones para entender por qué cada vez los nutricionistas estamos más convencidos de que una dieta vegetariana bien planeada no tiene que envidiar a la más saludable de las dietas. Y no digamos si la comparamos con la alimentación que suele seguir el común de los mortales. Lean la opinión de Lucía, y lo entenderán (página 48):

“[…] el vegetariano medio comparado con el occidental medio puede apuntarse en su lista unas cuantas ventajas de salud. Aquí, para ser justos, hay que asumir que la dieta occidental es tan mejorable que podríamos decir que siempre pierde, la compares con lo que la compares. Comer arena probablemente mejoraría parámetros de salud frente a la típica dieta occidental […]”.

 

Como puedes comprobar, gracias a este libro no solo vas a aprender, también vas a pasárselo bien. Yo, al menos, me he carcajeado con algunas frases, como por ejemplo esta: “No hay azúcar añadido sano, vive con ello”. Buenísimo.

 

En fin, no voy a extraer más frases ni más conceptos del libro, que acabaré por quitarle la gracia a las sorpresas que esconde. Leerlo, tenerlo en casa y regalarlo es una muy buena idea, palabra de nutricionista.

 

 

 

P.D. El 20 de mayo tuve el honor de que Lucía me acompañara en mi sección “Gente Sana” del programa “Gente Despierta” (Radio Nacional de España): http://juliobasulto.com/lucia-martinez-presenta-vegetarianos-ciencia-gentesana-gentedespierta-rne-20-mayo-2016/