Los expertos alertan de la discriminación que sufren los niños con obesidad, un estigma con graves consecuencias que procede de otros menores, de los adultos y de los medios de comunicación

En muchas ocasiones, las personas con obesidad son etiquetadas como responsables de su exceso de peso. También se las culpa de forma implícita, o incluso explícita, de no tener fuerza de voluntad, algo que se explica en el artículo ‘La pereza, ¿engorda?‘ y que es tan injusto como acusar a una persona con ceguera de su trastorno “por no mirar bien”. Por desgracia, el crecimiento de las cifras de obesidad no se acompaña de una aceptación de esta condición, por parte de la sociedad, como un trastorno en el que el individuo es la víctima y no el culpable. Las consecuencias psicológicas de este entorno, adversas para un adulto, lo son todavía más en el caso de niños y adolescentes, tal y como se aborda en el presente artículo […].

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