Julio Basulto

@JulioBasulto_DN

En el año 1996, Silvio Rodríguez nos regalaba, en el álbum “Domínguez”, la canción “Paladar”. En ella encontramos esta sabia reflexión: “Me pregunto qué negocio es este, en que hasta el deseo es un consumo”, para añadir una pregunta que cada vez es menos retórica: “¿Qué me haré cuando facturen el sol?”. Les explico esto porque la nutrición, hoy por hoy, es un negocio en el que todo vale con tal de que dilapidemos nuestros ahorros. De hecho, ya nos facturan el sol, y por eso aludo a lo poco retórica que es la pregunta de Silvio. Porque resulta que la vitamina D, pese a que podemos sintetizarla si exponemos nuestra piel al sol, también puede meterse en una pastillita en cuyo envoltorio nos sugerirán que con ella compensaremos nuestros malos hábitos. Hablé de dicha vitamina en un texto que titulé “¿Qué tiene que ver el verano con la vitamina D, una carretera principal y una batería?”. Pero hoy no hablaré del lucrativo negocio de la vitamina D, sino de otro no menos rentable: el de los afamados (que no reputados) ácidos grasos omega-3, que también vienen en nada baratos comprimidos, viales, cápsulas, grajeas, pastillas y un aceitoso etcétera.

El mercado de los omega-3, que aumenta un 30 % cada año, asciende a la nada desdeñable cifra de (¿están sentados?) más de 1.000 millones de dólares cada año.  Ya expliqué en febrero de 2014 que las pruebas científicas disponibles no justifican, ni por asomo, el incremento espectacular en las ventas de estos ácidos grasos. Lo hice en un texto titulado “Omega-3 y aceite de pescado: ¿nueva panacea?”.  También hablé de dichas sustancias en el escrito “El druida Panorámix ¿añadía omega-3 a su poción mágica?”, además de en esta entrevista.

Entenderé que no se fíen de mí, por lo que les invito a pegar una ojeada a unos datos que compartió en su cuenta de Twitter uno de los mayores expertos en nutrición que conozco: Eduard Baladia  (@EBaladia). En su opinión, que pueden leer en este enlace, […]

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Más textos de Julio Basulto en Espacio Abierto (colaboré desde julio de 2014 hasta noviembre de 2015): http://juliobasulto.com/nueva/espacio-abierto/