Ya lo he explicado en alguna ocasión: es necesario ser críticos, máxime cuando nos rodea una jauría de charlatanes dispuestos a embaucarnos con sus falsas promesas y complicadas peroratas. Resumió muy bien esta idea José Saramago en su obra (de arte) “El Evangelio según Jesucristo”:

“Hay que dejar inquieta a la gente, envuelta en dudas, llevarla a pensar que si no consigue entender, la culpa es de ella”.

En el caso del cáncer, una grave afección, muy frecuente, muy prevenible pero difícilmente tratable, las posibilidades de caer en unas manos torpes y peligrosas, por más que vengan anunciadas con un aura de misticismo sanador, o rodeadas de altisonantes palabras, son tremendas. Por eso los nutricionistas, que desempeñamos un papel crucial (aunque algo ninguneado) en la prevención del cáncer, pensamos que además de ser críticos conviene adquirir criterio.

Así que hoy,  #DiaMundialContraElCancer, me atrevo a sugerles dos cosas. La primera es que se compren este libro: “Nutrición y cáncer, lo que la ciencia nos enseña”. Tienen más información sobre él aquí: http://ico.gencat.cat/es/detall/noticia/160113-Uns-hAbits-saludables-evitarien-el-37-per-cent-dels-casos-de-cAncer-de-cAlon-i-el-26-per-cent-dels-de-mama

 

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Pueden adquirirlo (o encargarlo) en cualquier librería, o, en su defecto, en una tienda on-line (prefiero la primera opción, lo confieso). En él no encontrarán “recetas anticáncer”, ni pastillas milagrosas, ni batidos desintoxicantes ni nada por el estilo. Encontrarán información fiable emitida por fuentes potables, y no intoxicadas (o “infoxicadas”).

Y mi segunda sugerencia es que peguen una ojeada a alguno de los textos divulgativos (y alguna entrevista) que, en los últimos tres años, he dedicado al delicado asunto “dieta y cáncer”. Aquí los tienen:

  1. Abril de 2013: Real: Una dieta sana previene (pero no cura) el cáncer (con Antonio Ortí)
  2. Agosto de 2013: ¿Existe una dieta para curar el cáncer?
  3. Septiembre de 2013: Cáncer de endometrio: ¿cuál es el papel de la alimentación?
  4. Octubre de 2013: ¿Qué hacer para que pase de moda el cáncer de mama?
  5. Enero de 2014: Dar la teta no produce osteoporosis, pero puede proteger del cáncer
  6. Enero de 2014: La fibra dietética previene el cáncer colorrectal de forma “convincente”
  7. Marzo de 104: Prevenir el cáncer con fibra dietética
  8. Octubre de 2014: Cáncer de mama: alimentos para prevenirlo
  9. Noviembre de 2014: Jaque al cáncer con la “díaita”
  10. Junio de 2015: Cáncer y terapias alternativas, conceptos antagónicos
  11. Octubre de 2015: Entrevista en Hoy por Hoy: carnes procesadas y cáncer
  12. Octubre de 2015: ¿Carnes rojas y procesadas y cáncer? Vale la pena poner en contexto diferentes factores de riesgo
  13. Octubre de 2015: Carnes rojas y carnes procesadas y cáncer, en #GenteSana (Gente Despierta-RNE)
  14. Noviembre de 2015: Frutas, hortalizas y cáncer de pulmón

Quiero aprovechar para repetir, una vez más, unas reflexiones que compartí en enero de 2014 en mis “redes sociales”, como pueden comprobar en el “tuit” que aparece debajo de estas líneas.

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Tales palabras, como pueden ver, provienen del profesor Edzard Ernst, alguien a quien admiro sin rubor. Se las transcribo aquí, por si quieren copiarlas y compartirlas (no se olviden de citar al autor, que no soy yo, sino Ernst):

“Nunca habrá una cura alternativa para el cáncer. [..] Muchísimos “empresarios” están tratando de explotar a los pacientes desesperados con cáncer, al hacer afirmaciones sobre ‘curas’ alternativas del cáncer que van desde aceite de tiburón a la amigdalina y desde essiac al muérdago. No son otra cosa que mentiras. ¿Por qué? Me explico.
Si alguna vez surge un tratamiento curativo contra el cáncer de la medicina alternativa que haya mostrado alguna promesa, sería investigado muy rápidamente por los científicos y, si los resultados fueran positivos, sería inmediatamente adoptado por la oncología convencional. Por tanto, la noción de una cura alternativa para el cáncer es una contradicción en los términos. Implica que los oncólogos son mezquinos bastardos quienes, frente a un inmenso sufrimiento, rechazan una cura prometedora, simplemente porque no surgió de sus propias filas. […]. Edzard Ernst”.

Tienen el texto completo de Ernst en este enlace: http://edzardernst.com/2014/01/critical-thoughts-on-alternative-therapies-for-cancer-patients/

 

La foto que aparece debajo de estas líneas, por último, resume lo que opinamos los profesionales sanitarios mínimamente formados sobre las terapias alternativas para el cáncer o las (dichosas) dietas anticáncer.

columna cáncer

¡Salud!

Julio Basulto